Soñadores.
martes, 16 de abril de 2013
Cambiemos las lágrimas por sonrisas.
Eres feliz. Lo sabes. Lo sientes. Pero entonces pasa, que lloras y ya no sabes por qué. Quizá se haya convertido en rutina, quizá estés triste pero no lo sabes. Tú te ves bien. Ves que estás feliz, que todo está dando un pequeño cambio y ese cambio es a mejor. Una parte de las cosas que te hacían daño, que te hacían sufrir, ahora van bien. Es cierto que no todo te va bien, pero tampoco se puede pedir tanto. Siempre va a tocar sufrir por algo, por muy feliz que estés. Todo lo que hagas tendrá una repercusión, una fuerza que no te dejará que absolutamente todo vaya bien. Que para tener algo que quieres tienes que pagar un precio, bien sea alto o bajo. Pero sigues sintiendo un vacío. Buscas un por qué, quieres saber que es lo que te anda torturando, pero lo dejas pasar, te das por vencida. Llevas tanto tiempo sufriendo que piensas que ya no merece la pena pensarlo. Que siempre vas a sufrir, ya sea más o menos, pero que lo harás en silencio. Has preferido pasar del tema, has cambiado esas lágrimas por sonrisas, tienes claro lo que vas a hacer si las cosas siguen a peor, pero hasta entonces sonríes. Por ti, por que es lo mejor que puedes hacer, para que no vean que sufres y porque tiempo para llorar hay de sobra.
martes, 9 de abril de 2013
Con el corazón en la mano sin parar de latir.
Y por fin llegó el momento. Le vi. Y cuando lo hice no sabía reaccionar. No me lo creía, tuve que asegurarme de que era él. Y sí, efectivamente, era él. Después de tantos meses seguía sintiendo lo mismo, incluso mucho más fuerte. Noté de repente como no podía dejar de mirarle y sonreír, incluso en algún momento solté una pequeña carcajada. Podía sentir como el corazón latía más fuerte que nunca, pensé que se me salía. Todo esto en menos de cinco minutos. No pensé que mis sentimientos serían tan fuertes, es más, estaba convencida de que le vería y no sentiría nada. Creo que en ese momento pude confirmar que de verdad siento amor. Por una vez en mi vida, en mi corta vida, creo que esto si se puede llamar amor, puedo decir que de verdad estoy enamorada. Pero este encuentro no cambio nada. Después se marchó y ahora, después de menos de un mes, sigo sin saber nada de él. Como de costumbre, me toca intentar ser feliz sin él. Sonrío, baile, estoy más feliz después de haberle visto, pero esto no ha cambiado nada, que es lo que más me duele.
¿Queréis saber el final? Se marchó, sin más, con un simple hasta luego. No lo olvidaré. No le olvidaré tampoco a él.
¿Queréis saber el final? Se marchó, sin más, con un simple hasta luego. No lo olvidaré. No le olvidaré tampoco a él.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Todo un sueño.
Todo empieza cuando le ves. Corres hacia él, con ganas de besarle, pero te contienes y le abrazas, quieres que sea él el que lo haga. Transcurre un rato y te coge, quiere llevarte lejos, donde solo estéis él y tú. El simple hecho de pensarlo te emociona y no dudas en decir que sí. Poco a poco os alejáis y los demás son conscientes de ello.
Al rato acabáis sentados a orillas del río, sin saber como, acabáis acurrucaditos el uno junto al otro. No sentís frío y os cortáis la circulación mutuamente. No había pasado nada entre vosotros desde hace tiempo, y de repente volvéis a caer. Os besáis. Como un día os prometisteis no sería la última vez. Seguís caminando, él te agarra y tú sonríes. Eres esclava del amor. Él te hace sentir segura y eso te gusta. Te propone ir a su casa y aceptas encantada. Él no tiene prisa contigo, solo quiere disfrutar el momento.
Sin saber como, acabáis en su cama, él está medio sentado y tú te tumbas encima de su tripa. Te transmite seguridad y confianza. Entonces, se produce un silencio profundo y os miráis. Vuestros ojos rebosan felicidad. Él se acerca a tus labios, tú te quedas quieta y os besáis. Os sumergís en un profundo beso que tanto el uno como el otro tenéis la certeza de que no será el último.
La gente lo ve raro, no comprende que os queráis pero no estéis juntos. Ellos lo ven fácil. Hay dos opciones, o os olvidáis o estáis juntos, pero no es así. Hay muchos peros y pegas. Todo está en vuestra contra, pero sois cómplices del amor.
Al rato acabáis sentados a orillas del río, sin saber como, acabáis acurrucaditos el uno junto al otro. No sentís frío y os cortáis la circulación mutuamente. No había pasado nada entre vosotros desde hace tiempo, y de repente volvéis a caer. Os besáis. Como un día os prometisteis no sería la última vez. Seguís caminando, él te agarra y tú sonríes. Eres esclava del amor. Él te hace sentir segura y eso te gusta. Te propone ir a su casa y aceptas encantada. Él no tiene prisa contigo, solo quiere disfrutar el momento.
Sin saber como, acabáis en su cama, él está medio sentado y tú te tumbas encima de su tripa. Te transmite seguridad y confianza. Entonces, se produce un silencio profundo y os miráis. Vuestros ojos rebosan felicidad. Él se acerca a tus labios, tú te quedas quieta y os besáis. Os sumergís en un profundo beso que tanto el uno como el otro tenéis la certeza de que no será el último.
La gente lo ve raro, no comprende que os queráis pero no estéis juntos. Ellos lo ven fácil. Hay dos opciones, o os olvidáis o estáis juntos, pero no es así. Hay muchos peros y pegas. Todo está en vuestra contra, pero sois cómplices del amor.
sábado, 5 de enero de 2013
¿Lo sientes?
¿Lo sientes? Ese escalofrío que recorre tu cuerpo entero, de arriba a abajo, en un momento, es un instante pero muy bonito. ¿Lo mejor? El motivo. El que ha provocado ese enfrentamiento entre tu cabeza y tu corazón. Suena muy bonito, de hecho, lo es, pero solo cuando estás con él. Cuando sabes que le tienes, que no se irá. Pero, ¿cómo saberlo? ¿Cómo saber si te quiere tanto como para quedarse todo el tiempo contigo? O aún mejor, ¿cómo saber si tú le quieres tanto como para sufrir por él o estar todo el tiempo a su lado? Esas señales que la vida, por decirlo de alguna manera, te da. Señales que solo sientes si le quieres de verdad, pero hay un problema, a lo mejor esas señales tú las interpretas de una manera, pero tendrían que ser de otra.
Esto del amor es muy complejo. No sé, es extraño, a lo mejor crees que sientes una cosa, pero en realidad no es así y cuando sabes que lo sientes, que le quieres, que estás preparada, que vas a estar a su lado todo el tiempo, a lo mejor es tarde.
Esto del amor es muy complejo. No sé, es extraño, a lo mejor crees que sientes una cosa, pero en realidad no es así y cuando sabes que lo sientes, que le quieres, que estás preparada, que vas a estar a su lado todo el tiempo, a lo mejor es tarde.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Quiero que me quieras, solo eso.
Me suelo acostar llorando. Tengo la costumbre de encerrarme en el baño a llorar muchas veces. Otras veces, en cambio, me aguanto las lágrimas para que no vean que lloro. Pero lo peor de todo, lo más increíble y horrible a la vez, es que cada lágrima que derramo o no derramo, es por ti. Muchas veces me enfado con el mundo, conmigo la primera y todo porque no te tengo. No es tan fácil aguantar lo que me pasa. No me entiendo. Te quiero, te necesito, pero me conviene olvidarte. Sé que no voy a tenerte nunca y no es por ser negativa, simplemente es que no hay nada a mi favor, sino todo lo contrario. Pero olvidarte tampoco. No puedo olvidarte, pero tampoco me esfuerzo en hacerlo porque no quiero. Si he conseguido algo, por muy mínimo que sea, quiere decir que si me esfuerzo y me lo propongo puedo conseguir más, mucho más. Pero la impotencia de pensar que no voy a estar contigo nunca es lo que me vence y me hace perder las pocas ilusiones que pueda tener aun que un poco de positividad de vez en cuando no me vendría mal.
¿Qué son 315 kilómetros para nosotros?
Una parte de mi me dice "hazlo" pero otra me dice "quieta, lo perderás todo". Os preguntaréis de que os estoy hablando, pues bien, os cuento. Esa sensación que tienes cuando estás enamorada, ese nudo en la garganta que no te deja respirar, esa sensación de vacío, eso que te hace sentirte inútil por no tenerle o estar tan lejos de él. Es como si se me acabará el mundo por no estar con él, ¿nunca os ha pasado eso de que te sientes tan mal contigo misma que te odias por no tenerle? A mi sí, muchas veces. Me estoy empezando a dar cuenta de una cosa, y es que, aun que no quiero, tengo que aceptar que no puedo olvidarte ni con la distancia. Y es que, por muchos kilómetros que haya entre nosotros no puedo sacarte de mi cabeza. ¿Sabéis cuál es el problema? Que el quería una cosa y yo otra. El me quería para un rato y yo para mucho tiempo. El no me quería, yo sí.
domingo, 4 de noviembre de 2012
¿Corazón o cabeza?
A veces me pregunto si he querido a alguien de verdad. De esto que dices que le amas y sabes que es de corazón y no de cabeza. Hay veces que digo: "le quiero de verdad" pero con el tiempo me doy cuenta de que no es así. Ahora mismo puede que lo sienta, que sienta algo de verdad por alguien realmente especial, pero yo no lo sé, solo me doy cuenta de que estoy rara, no sé como me siento, estoy triste y feliz.. Dicen que son síntomas del amor, pero no siempre es amor de verdad. Sé que ni la distancia nos separa, los kilómetros ya no son nada, pero nunca sé darme cuenta si es amor de corazón o es un amor producto de mi imaginación.
jueves, 18 de octubre de 2012
Jodidos recuerdos.
Por un momento te pones a escuchar música, te motivas, te sientes feliz, por que nada más te importa, estás disfrutando de tu música a solas, lo necesitabas, ese ratito de soledad para pensar. Pero cuando te pones a pensar te acuerdas de él, te vienen todos esos recuerdos a la mente y entonces se te caen las lágrimas y vuelves a lo mismo.
martes, 9 de octubre de 2012
Cómo nombrar tantos sentimientos juntos.
Impotencia, rabia, odio hacia mi misma, ilusiones, decepciones, amor, desamor, engaños, mentiras.. Son tantos sentimientos los que se te juntan, no sabes ni que te pasa, no te puedes ni imaginar la de sentimientos que estás sintiendo en un mismo momento. Te das cuenta de que estás mal, de que algo va mal, pero no quieres aceptar la realidad, intentas seguir con tu vida diaria, pero estás borde, estresada.. Y al final lo tienes que admitir, te das cuenta de que algo en ti no va bien. Estás haciendo daño a la gente que quieres y todo por que no quieres o no sabes lo que te pasa. No se lo puedes contar a nadie, total, para qué, si no sabes ni tu misma lo que es. Tienes que joderte, pasar de ello y intentar sonreír, aun que sea difícil, pero la gente que te quiere nota que algo no va bien, pero tú lo sigues negando. Quieres cargar con todo el peso tu sola y no puedes, pero tampoco tienes muchas más opciones. Y al final te rindes, dejas que los sentimientos se apoderen de ti y que cuando quieran se marchen, mientras tanto toca sonreirle a los demás y llorar a solas.
domingo, 7 de octubre de 2012
Que asco..
Me siento rara.. O más bien, siento que soy rara, que no encajo en ningún lugar ni sitio. En otros momentos he hablado de que nadie me hará cambiar.. Pero siento que lo necesito, debo cambiar, pero no por nadie, sino por mi misma. No he encontrado todavía mi lugar en este sitio al que llamamos mundo y eso me preocupa.
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